Como no pretendo iniciar una de esas eternas discusiones sobre qué es el arte, me voy a limitar a dar mi opinión al respecto (sin mojarme demasiado eso sí): para mí son casi un arte, sobre todo cuando se trata de pequeños juegos alternativos con algún fin crítico.
Un ejemplo maravilloso de lo que me parece que está en la frontera entre el ocio y el arte serían los pequeños juegos desarrollados por molleindustria. En particular me ha encantado el proyecto Every day the same dream.


No hay comentarios:
Publicar un comentario